De los textos leídos rescaté las siguientes cosas:
La importancia de preguntarle a los propios dueños cómo creen ellos que se construye un buen ambiente laboral, cuestión que la verdad siempre había mirado desde los trabajadores. No obstante, creo que si uno como gerente o dueño de una empresa tiene ciertas aspiraciones de calidad, claramente las va a adaptar a su ambiente laboral, con todas las posibilidades de éxito dado su condición de dueño.
Las tres condiciones necesarias para distinguir un buen lugar de uno malo, es decir, la necesidad de emprender relaciones de confianza, de que el trabajo sea siempre un desafío y la calidad de comunidad que se genera al interior del trabajo. Me parece que esta última cuestión es básica, dado que uno convive todos los días, muchas horas con sus compañeros, creando relaciones de cariño, odio, admiración, temor, entre otras.
Para implementar un desarrollo avanzado de calidad se necesita centrarse en los clientes, mejorar continuamente y la participación total de todo el personal. Si estos cánones se aplicaran en el Estado, tendríamos políticas focalizadas hacia las necesidades de las personas, correctamente evaluadas y constantemente mejoradas, sin caer en procesos estáticos de mantenimiento de proyectos que mal utilizan los recursos y que no satisfacen las necesidades de la población.
“Para que los empleados satisfagan a los clientes sus capacidades deben cambiar desde solamente hacer el trabajo diario a hacer éste y además el trabajo de mejora”. Esta frase es básica no sólo para realizar un buen trabajo, sino también para estar uno contento consigo mismo, confiado que su trabajo es útil para los demás, está bien hecho y tiene un resultado óptimo. Creo que uno no sólo debe trabajar para los demás o para recibir un sueldo, sino uno debe trabajar para uno mismo y por uno mismo. Nuestro trabajo es parte de lo que somos y lo que somos se observa en nuestro trabajo.
El objetivo de este curso es generar en los participantes habilidades de observación común y práctica de la gestión, esto es la capacidad de identificar y consensuar los procesos que generan los resultados deseados, y la capacidad de intervenir en el diseño y rediseño de los procesos, tanto en los de tipo técnico como en los relacionales.
jueves, mayo 25, 2006
Calidad
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1 comentarios:
(No logré acordarme de mi clave, por eso escribo acá.)
Leyendo el artículo de Capital, me pareció interesante la noción de que no habría necesariamente una relación entre la calidad del ambiente laboral y las políticas de recursos humanos, pero sí lo había entre aquella y los objetivos que sus ejecutivos se planteaban para la organización, porque esto habla de una visión de los directivos que va más allá de organizar pequeñas intervenciones puntuales para mejorar el ambiente laboral.
Las relaciones deseadas – que forman parte de un ambiente laboral deseable - son aquellas basadas en la confianza entre empleadores y empleados, la relación del empleado con su labor – que se vincula al compromiso y a la motivación por el trabajo - y las relaciones entre los trabajadores.
Considerando lo anterior no debería sorprender que esto no funcione muy bien en las empresas chilenas.
Primero, se me viene a la cabeza el resultado de otros estudios respecto al tema de la confianza en Chile, donde se muestra que somos desconfiados, partiendo con los vecinos en el barrio. Por otro lado la motivación de un empleado por su trabajo pasa por la remuneración, pero además por una formación práctica en ese sentido. Si durante los años de estudio los jóvenes no han aprendido a buscar el sentido en lo que hacen, ni a comprometerse, una vez en el mundo del trabajo no van a sufrir una transformación mágica. Ni los ejecutivos van a sentir genuinamente que la motivación de sus empleados es un factor clave, ni los empleados van a llegar a sus trabajos movidos por algo más que sus salarios – por lo general escaso.
Finalmente la relación entre trabajadores no tiene mejores perspectivas. La sociedad chilena, segregada en sectores tipo compartimentos estanco, no favorece una relación entre jefes y empleados, o entre empleados de distinta jerarquía.
El texto de Capital me pareció una expresión de lo que somos culturalmente.
Cristina
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